Hola de nuevo, ya te dije quién soy. Si, soy esa que te hace llorar a veces por
las noches antes de dormir. Soy la que
aparece cuando algún recuerdo del pasado se reactiva en ti. Soy esa emoción que
la mayoría de personas detesta y evita para no sentirse “débil”, para no
sentirse “vulnerable”
Quiero decirte el día de hoy, que no siempre seré tu
enemiga, que a veces puedo hacer también el papel de tu amiga. Que es importante que me manifiestes cuando
lo necesites; que es importante que llores cuando tu alma te lo pida. No me reprimas, te lo pido. Es necesario que aparezca cuando algo que no
has solucionado de tu pasado, aflore en algún momento de tu día. Es normal que te sientas triste ante algún
evento desafortunado o pérdida que genere un impacto emocional en ti.
Pero también vengo a decirte que no está bien que todos los
días me llames y sientas; no debes pensar en el pasado y ponerte triste todo el
tiempo; no permitas que yo me apodere de tu día a día; no dejes que te quite
voluntad para levantarte de la cama y empezar tu día; trata de evitar que tus
ojos amanezcan frecuentemente hinchados, por los constantes llantos que puedo
ocasionarte. De lo contrario me convertiré en tu enemiga.
Debes buscar un equilibrio entre tus emociones y dejarlas
fluir de manera adecuada y controlada, cuando deban de aflorar. Vive con
alegría; siente tristeza cuando sea necesario; evita molestarte y si lo haces,
déjalo ir rápido. Evita que una sola
emoción sea la que gobierne tu día a día.
Sé que no siempre es fácil y que no siempre se puede contar con la estabilidad
emocional que quisiéramos, pero intenta. Vive un día a la vez. Se feliz con tu
presente y acéptalo. Ve poco a poco.
Respira y guarda silencio cuando sea necesario.
Autor: Mónica Chang Diez Canseco
Autor: Mónica Chang Diez Canseco

No hay comentarios:
Publicar un comentario