El amor es uno de los sentimientos
más puros que el ser humano pueda experimentar.
El amor debe iniciar por nosotros mismos – y al respecto, más adelante
escribiré otra entrada sobre la autoestima – para que podamos a partir del amor
propio, sentirnos libres de amar a otros de manera correcta. Estar en una relación y amar a una persona
nos transforma en un sinfín de emociones positivas y puede incluso significar
muchas cosas; es tener el anhelo de crecer con la otra parte; es preocuparse
sanamente por el otro; es dar lo mejor de uno mismo; es compartir objetivos en
común e ir conociéndose poco a poco, incluyendo las manías extrañas que como
personas tenemos, para crecer.
Lamentablemente, muchas veces,
confundimos el amor con el apego o dependencia emocional. En esta ocasión voy a centrarme en el apego,
y no en la dependencia emocional. Sin embargo
dejaré estos dos preceptos sobre ambos conceptos, los cuales conversé con una psicóloga
y psicoterapeuta con muchos años de experiencia:
- Sobre el apego: la relación de apego con los padres durante los primeros años de vida y el tipo de apego que se ha vivido en la infancia, podrá influir en el tipo de relaciones que se mantienen con los demás y, especialmente, en la relación de pareja.
- Sobre la dependencia emocional, es un estado psicológico donde se manifiesta un bajo autoconcepto y autoestima, y en el cual se depende de las decisiones y estado de ánimo de otras personas, ya sean amistades, algunos familiares o pareja.
¡Sin ti no puedo vivir! – Creo
haber escuchado esta frase en cientos de canciones “corta-venas” y que en lugar
de adentrarnos a lo que debería ser un vínculo sano de pareja, nos llevan a
creer que un amor tóxico y dañino, es aquel que nos salvará. Lo única persona que puede salvarte de tus
traumas del pasado, de tus temores y miedos, de tus conflictos emocionales y
situaciones no resueltas, eres tú mismo.
Si, te lo cuento y te lo repito para que siempre te quede grabado: sólo tú
eres responsable de ti mismo. No hay
ninguna pareja que vaya a sanarte o curar tus heridas del pasado.
El apego es tóxico y poco
saludable, porque no nos permite avanzar.
El apego es sumamente peligroso, porque aunque no lo queramos reconocer,
NO ES AMOR, y nunca lo será. Y no es
amor, porque finalmente le damos a la pareja el significado de nuestro “cuidador”
y creemos fielmente, que tiene el deber de siempre cuidarnos y velar por
nosotros. Otras veces – inclusive –
proyectamos en la pareja situaciones no resueltas con nuestros padres o
evocamos a nuestros padres dentro del vínculo.
Es por ello que muchas veces sentimos que nos podemos morir si este “cuidador”,
perdón quise decir pareja (un poco de sarcasmo al respecto), ya no está a
nuestro lado; porque tenemos miedo de volvernos a sentir desprotegidos, tenemos
miedo de enfrentar nuestros temores, tenemos miedo de no poder resolver aquella
situación de apego que no pudimos resolver cuando éramos niños con nuestros
padres, nuestros reales cuidadores de la infancia. Por eso es que, terminas y regresas
nuevamente, aun teniendo una pizca de lucidez y sabiendo que tu relación se ha
vuelto insana. Por ello, es que has
tenido que rogar por amor o insistido a la otra parte - dentro de tu vínculo de
pareja - para que se quede a tu lado. Por esta razón, es que gastas energías
insanamente en otra persona y no avanzas ni creces en tu vida. Por eso es que
sufres pensando que él o ella puedan ser felices con otros y no contigo, si se
terminase la relación. Por ello, has justificado faltas graves en tu pareja
como infidelidades, maltrato físico o psicológico, entra tantas otras cosas que
convierte al vínculo en insano. Por eso, te mueres de miedo y sientes que "morirías", si la otra persona, se fuera de tu lado, porque crees ilusamente que tu felicidad depende del otro. Esto
señores, es lo que se llama y hace el APEGO, en las relaciones de pareja.
Espero, de todo corazón, que
puedas identificar si tienes una relación de pareja por amor o por apego, y
puedas tomar decisiones correctas – basadas en el amor – para el bien de ambos. Espero que puedas trabajar en tu autoestima y
en solucionar traumas del pasado, para tu curación interna.
Brevemente, te dejaré estos
consejos para que empieces a ser la persona fuerte, que siempre has sido, pero
que quizás aún no sabes. Te dejo estos
cuatro postulados para que sigas creyendo en ti mismo y sobre todo para que
poco a poco vayas reconociendo y eliminando el apego de tu vida. Serás feliz cuando empieces el camino hacia
el amor propio, es decir hacia tu curación interna.
- Primer postulado: Eres responsable de ti mismo. Nadie carga tu dolor ni tu llanto, ni carga con tus decisiones. Tomar consciencia que eres pleno responsable de ti mismo, determinará que comprendas que si tu felicidad depende de otros, entonces nunca serás feliz.
- Segundo postulado: Vive el presente, es decir acepta la realidad. Suena extremadamente difícil para muchos, porque la mayor parte del tiempo o pensamos en cosas del pasado (que ya fueron), o pensamos en el futuro (y todas nuestras expectativas). Te cuento que en esta vida, nada es eterno, todo fluye y sigue su camino. Aprende a perdonar y perdónate a ti. Aquí y ahora, está tu verdadera oportunidad.
- Tercer postulado: Promueve tu libertad y permite ser libre a los demás. La libertad – siempre de manera consciente - es la forma más placentera de disfrutar la vida y formar vínculos al mismo tiempo con otras personas.
- Cuarto postulado: Asume que las pérdidas van a sucederse tarde o temprano. Nada puede contenerse eternamente. Todo se desvanece y vuelve a transformarse, en el momento en que tú decidas SOLTAR para agradecer a la vida por los aprendizajes, por las personas que puso en tu camino y que te enseñaron algo nuevo, y sobre todo, para continuar avanzando en la vida.
Autor: Mónica Chang
imagen: @huellas_de_mi_alma (instagram)

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